No solo producen oxígeno, sino que, además, ayudan a que la tierra retenga el agua, mejoran la calidad del suelo y constituyen una fuente esencial de alimento. Y, además, nos hacen sentir bien. Solemos pasar a su lado sin darles importancia, pero son algo extraordinario. Las arrancamos, las pisoteamos, las talamos… y, a pesar de todo, vuelven a crecer. Pero ¿y si si un día dejaran de hacerlo? ¿Qué pasaría si empezasen a desaparecer como las desafortunadas especies que hallarás en estas páginas? El mensaje de este libro es tan claro como urgente: debemos proteger el mundo vegetal antes de que sea demasiado tarde.
- Una llamada a la acción: destaca la alarmante desaparición de especies vegetales e inspira a los lectores a proteger nuestro planeta verde.
- Una perspectiva reveladora: transforma la forma en que los niños ven las plantas, mostrando su belleza, importancia y la urgencia de su conservación.
- Perfecto para lectores con conciencia ecológica: fomenta la conciencia medioambiental y conecta a los niños con la importancia de la naturaleza.







